Acústica en instalaciones de climatización

Acústica en instalaciones de climatización

La acústica en las instalaciones de climatización es un aspecto clave para garantizar el confort en el interior y, en algunos casos, también en el exterior del edificio. Aunque la renovación adecuada del aire interior es clave para mantener los niveles de confort y salubridad, los sistemas de ventilación pueden originar corrientes de aire o ruidos, lo cual provoca molestias y afecta al confort de los usuarios.

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En el edificio, el ruido percibido puede venir del exterior de la vivienda o de las propias instalaciones situadas en el edificio.

En el caso de las rejillas con comunicación al exterior, estas darán lugar a la aparición de ruido por transmisión directa desde el exterior. Esto es un inconveniente frente a los sistemas de doble flujo que no se tiene en cuenta habitualmente y que tiene una gran relevancia e importancia en lo referente al confort. En los sistemas de doble flujo el aire se introduce y se extrae por conductos, lo cual minimiza la transmisión acústica directa desde el exterior.

 

¿Cómo evitarlo?

El ruido interior producido en las instalaciones puede evitarse o reducirse llevando a cabo un adecuado diseño de los conductos, ventiladores y rejillas. El nivel acústico en el interior del edificio se medirá de forma preferente usando dB(A), que es un sistema de medida de ruido que pondera las frecuencias audibles para los humanos. Como criterio general, se puede decir que un nivel en torno a 30dB(A) en los dormitorios y estancias puede considerarse el nivel máximo admisible, y del orden de 35dB(A) en las zonas comunes. El ruido tiene además un fuerte carácter subjetivo, puesto que la percepción final de incomodidad es muy variable en función del sujeto y de la distribución del espectro por frecuencias.

Los datos de ensayo de ruido de los elementos de una instalación de ventilación, por ejemplo, rejillas o ventiladores, deben analizarse en función de la distancia al equipo; se produce una atenuación a medida que aumenta la distancia.

acústica en instalaciones de climatización

Podemos estudiar la presencia de ruidos en una instalación de ventilación, de forma simplificada, considerando cuatro orígenes diferentes:

  •     Ruido por transmisión de la voz. La mayor parte de los ruidos por transmisión de voz en sistemas de ventilación se produce por el paso del sonido a través del espacio libre existente entre el hueco en la estructura edificatoria y el propio conducto. Para evitar este ruido se recomienda inyectar en este hueco un material aislante, generalmente, espuma de poliuretano.
  •     Ruido por paso de aire en conductos, bocas y curvas. Se elegirán, preferiblemente, conductos circulares. Estos conductos dan lugar a unos valores menores de turbulencia, con la consiguiente reducción de ruido. También se utilizarán bocas y rejillas con bajos niveles acústicos. Es habitual que la instalación no se encuentre equilibrada hidráulicamente cuando se ejecuta, lo que dará lugar a velocidades excesivas en algunas zonas y, por lo tanto, a la aparición de ruidos. En caso de que sea necesario, se pueden colocar silenciadores en los conductos, generalmente, en forma de aislamiento acústico. Dimensionar adecuadamente los conductos y rejillas disminuyendo la velocidad de paso del  aire en ellos, reduce notablemente le ruido.
  •     Ruido directo del equipo de ventilación. En el caso de un sistema de extracción centralizado, con o sin intercambiador de calor o energía, este ruido puede ser mayor, por lo que es fundamental optar por sistemas de calidad y que presenten bajos niveles acústicos. Además, se deben instalar en zonas en las que habitualmente no haya usuarios, como, por ejemplo, en despensas, lavaderos o desvanes. La instalación de este tipo de equipos en zonas comunes no es recomendable, ya que dará lugar a transmisión de ruido a otras estancias.
  •     Ruido por vibraciones en motores o ventiladores. Los ruidos originados por ventiladores y motores de los sistemas de ventilación no suelen ser debidos al propio motor o ventilador, sino a la falta de suficiente peso específico del elemento estructural donde se instalan, lo que da lugar a vibraciones. Un ejemplo habitual de quejas de los usuarios se produce cuando estos equipos se instalan en paredes de cartón-yeso, donde se producen vibraciones que son muy molestas y que no poseen una solución sencilla. Fijar los equipos a elementos estructuralmente rígidos o colocar anti vibratorios elásticos puede ser una buena solución.

El diseño cuidado de todos estos aspectos hará que la instalación de ventilación mejore el confort ambiental y la salubridad de la estancia sin que se vea penalizado el confort por el aumento de los niveles de ruido en el interior del edificio.

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1 Comentario

  1. A

    Agustín del Campo Camacho dijo:

    Es una sección muy interesante desde el punto de vista informativo. Gracias por seguir trabajando en esta dirección.

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