Arquitectura y edificaciones sostenibles

Arquitectura y edificaciones sostenibles

En el ámbito de la edificación es cada vez más común hablar de lo que se conoce como “Arquitectura y edificación sostenible”, vamos analizar qué implicación y qué significado tiene este concepto, especialmente en cuanto a qué es lo que ha de hacer para que se pueda considerar un edificio como sostenible.

En primer lugar es importante hacerse una idea de la demanda de energía y recursos que suponen los edificios: según los últimos datos del IDAE los edificios gastan cerca del 40% de la energía final en España, pero si analizamos el uso del resto de recursos en ellos se genera aproximadamente el 30% de los residuos, consumen el 30% de las materias primas y el 25% de los recursos hídricos. A partir de esta situación plantearemos que  una definición de arquitectura sostenible es aquella que:

  • garantice un nivel máximo de bienestar y desarrollo de los ciudadanos
  • utiliza los recursos de forma sostenible, permitiendo el bienestar también de las próximas generaciones venideras
  • se integra con la naturaleza de forma más eficaz y eficiente

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Estrategias que nos ayuden a conseguirlo

Para ello se pueden seguir una serie de estrategias que son complementarias y clave, no pudiendo hablar de un edificio sostenible si no es desde una perspectiva multiobjetivo:

  • optimizar en el edificio el uso de los materiales y de los recursos
  • aumentar al máximo la calidad de vida de los ocupantes
  • disminuir el consumo de energía en el edificio
  • implantar en la medida de lo posible energías renovables
  • reducir las emisiones de contaminantes
  • disminuir la generación de residuos
  • disminuir los recursos necesarios para explotación y mantenimiento del edificio
  • se integra de forma sostenible en el ámbito urbano, reduciendo en lo posible el uso de suelo
  • evita el uso especulativo del suelo y del territorio

arquitectura sostenible

Grados según el ámbito energético

Si nos centramos en el ámbito energético hay tres grados de edificación sostenible:

  1. edificios eficientes: reducen el consumo energético
  2. edificios autosuficientes: generan la energía que consumen
  3. edificios generadores: generan más energía de la que consumen

En un edificio la energía final demandada es el cociente entre la demanda del edificio y el rendimiento de los equipos y sistemas, particularizando para cada uno de ellos: energía térmica, sistemas de refrigeración, sistemas de agua caliente sanitaria, iluminación y ventilación…

En este aspecto la ventilación juega un papel fundamental ya que es necesaria para cumplir lo que anteriormente hemos indicado respecto de la salubridad y el adecuado nivel de confort de los usuarios, pero además también juega un papel clave en la demanda energética. El aire de renovación o ventilación introducido al edificio sirve para garantizar unos niveles adecuados de contaminantes en el interior del edificio. El problema surge al ser introducido en las condiciones exteriores, ya que el aire  ha de tratarse a las condiciones de confort interior, suponiendo por lo tanto una carga energética. El mantener un nivel de compromiso entre ventilación y climatización es la mejor garantía para unos niveles completos de sostenibilidad, desde un punto de vista energético.

Para mejorar el rendimiento, si optamos por  suplir esa demanda de ventilación mediante el uso de un sistema mecánico, se pueden instalar desde equipos de ventilación no muy eficientes a equipos con los mejores indicadores de eficiencia energética.

En el caso de edificios, el mejor sistema a utilizar son las soluciones basadas en sistemas de ventilación que garantizan que se introduce sólo el aire de ventilación requerido en cada instante (conocidos como Demanda Controlada de Ventilación DCV). Con los sistemas DCV se reduce tanto la demanda térmica en el edificio ya que no se introduce aire en exceso. Profundizando en el lado de los sistemas de ventilación esta tecnología reducirá aún más el consumo de energía si también cuentan con ventiladores con una alta eficiencia energética. Estos contribuyen a disminuir la energía final requerida, haciendo así el edificio globalmente más sostenible. No existe sostenibilidad sin abordar todos los elementos del edificio y contemplarlos de forma interrelacionada.

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