Diseño de espacios para una ventilación eficiente en el interior de una vivienda

Diseño de espacios para una ventilación eficiente en el interior de una vivienda

El diseño de la ventilación de los espacios interiores de una vivienda es fundamental para mantener unos niveles de salubridad al mismo tiempo que se hace un uso eficiente de la energía. Por consiguiente, tener en cuenta los aspectos relacionados con la ventilación en el diseño de los espacios interiores es capital para conseguir la mayor eficiencia del espacio.

La ventilación eficiente no es un concepto aleatorio, normativas como el CTE, regula los requerimientos mínimos que se deben exigir respecto de la ventilación, la recuperación de calor y el filtrado del aire.

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Hay muchos edificios que sufren el Síndrome del Edificio Enfermo a causa de problemas con la ventilación. Esto se traduce en que al menos un 20% de los ocupantes de dicho edificio sufren enfermedades que están ocasionadas o estimuladas por la contaminación del aire en los espacios cerrados o el mal estado del edificio.

Cuando un espacio interior no cumple con las condiciones interiores de temperatura y humedad relativa adecuadas, aumenta la presencia de agentes químicos (como los gases), físicos (como la temperatura, humedad, movimiento del aire, partículas en suspensión), biológicos (bacterias, hongos…) que favorecen la aparición del Síndrome del Edificio Enfermo.  

Por ello, la renovación del aire es clave para garantizar la calidad del aire interior. Una correcta ventilación evita el exceso de:

  • Dióxido de carbono (CO2), que limita la capacidad de concentración de las personas, entre otros efectos secundarios.
  • Vapor de agua, que puede ocasionar humedades por condensación
  • Compuestos orgánicos volátiles (VOC), altamente dañinos para la salud humana
  • Olores relativos a la actividad humana

No obstante, en muchas ocasiones la ventilación integrada en el diseño de espacios interiores plantea un dilema desde el punto de vista de la eficiencia energética, ya que si un espacio interior tiene un exceso de ventilación, se emplea una mayor cantidad de energía en climatizar el aire y alcanzar los niveles óptimos de confort.

Por ello, diseñar los sistemas de ventilación y climatización teniendo en cuenta las consideraciones normativas es fundamental para la eficiencia energética.

 

Diseño de una instalación de ventilación eficiente en una vivienda

En primer lugar, los sistemas de ventilación diseñados deben tener en consideración la impulsión de aire exterior al espacio interior. Las condiciones climatológicas del invierno o del verano aportan un carga térmica extra que la instalación tiene que superar, por lo que un mal diseño incrementará la demanda energética, inclumpliendo así los objetivos de eficiencia y bajo consumo de energía.

Es fundamental que para el funcionamiento correcto de una instalación se consiga un equilibrio entre los caudales de impulsión y extracción. Según el Código Técnico de la Edificación, en su Documento Básico HS sobre Salubridad, apartado 3 específico sobre Calidad de aire interior, se recomiendan los siguientes caudales:

  • Salas de estar y comedores:  3 l/s por ocupante
  • Dormitorios: 5 l/s por ocupante
  • Cocinas: 50 l/s por local o 2 l/s por m2 útil
  • Aseos y cuartos de baño: 15 l/s por local
  • Trasteros y sus zonas comunes: 0,7 l/s por m2 útil
  • Aparcamientos y garajes: 120 l/s por plaza
  • Almacenes de residuos: 10 l/s por m2 útil

En el caso del CTE, se establece que la extracción del aire viciado se debe realizar por los locales húmedos, mientras que la aportación de aire fresco se efectuará por los locales secos (comedor y habitaciones), de este modo se evita repartir por toda la vivienda la mala calidad del aire que se genera en baños y cocina (locales húmedos). La correcta distribución del aire se consigue con las aberturas de paso en las puertas o la instalación de rejillas.

No obstante, el sistema de ventilación debe adaptarse a la realidad de cada vivienda para que así pueda mantener el confort y la salubridad.  

 

Recuperadores de calor: garantía de edificios sanos y eficientes

La tendencia actual en el sector de la edificación avanza en la dirección de conseguir edificios con un bajo consumo de energía. Esto añade una mayor complejidad a la hora de diseñar  e instalar sistemas de ventilación de forma eficiente, pero es el camino a seguir a la hora de alcanzar los estándares internacionales de sostenibilidad y la eficiencia energética.

Uno de los elementos que garantizan la eficiencia de un sistema de ventilación mecánica es el recuperador de calor. Este elemento recupera parte de la energía del aire viciado y la utiliza para climatizar el aire de aportación, sin que se produzca ningún consumo energético, excepto el de los mismos ventiladores. Esto reduce considerablemente el uso de energía para climatizar el aire nuevo, tanto en invierno como en verano.

Su instalación supone una garantía para evitar el Síndrome del Edificio Enfermo al tiempo que se mejora la eficiencia energética del edificio.

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