Diseño ecológico: integración y eficiencia

Diseño ecológico: integración y eficiencia

El concepto de diseño ecológico ha ido aumentando su presencia y relevancia en distintos proyectos de edificación y en en aplicaciones edificatorias. Actualmente, es en algunas ocasiones un requisito indispensable y siempre proporciona mucho valor añadido al edificio, además de favorecer la reducción de los costes de explotación.

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Hay que tener en cuenta que un edificio ecológico debe cumplir tres requisitos básicos:

  • Consumo mínimo de energía y reducción de la demanda energética.
  • Utilización de materiales ecológicos.
  • Buena integración del edificio en el entorno.

 

La capacidad de integración del edificio es fundamental para garantizar un enfoque integral en diseño ecológico del mismo. No obstante, es necesario encontrar un equilibrio entre los tres criterios mencionados para lograr, de esta forma, el mejor diseño posible. Así pues, un diseño ecológico debe garantizar:

  • El uso de materiales naturales y no contaminantes.
  • La minimización del impacto de la instalación en el entorno durante todo su ciclo de vida (construcción, explotación y desmantelamiento).
  • La integración del mayor número de sistemas de ahorro energético posible.
  • El uso de energías renovables.
  • El uso del suelo de forma racional.
  • El empleo de tecnologías que emitan las menores cantidades de gases de efecto invernadero.

Los materiales deben generar el menor impacto posible en el medio ambiente durante toda su vida útil. Esto significa que las materias primas deben haber sido extraídas de forma sostenible y que, llegadas al fin de su vida útil, estos materiales puedan reciclarse o reutilizarse.

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Integración del edificio con el entorno

Como ya hemos mencionado, un edificio ecológico debe integrarse bien con su entorno. Esto implica que el impacto visual y las emisiones producidas por el edificio deben ser las mínimas posibles.

Para garantizar una buena integración con el entorno, debe primar el uso de materiales locales, usados tradicionalmente en la zona o que estéticamente sean similares. Una buena integración con el entorno se puede lograr usando materiales con adecuadas características técnicas y, que a la vez, se integren visualmente de forma adecuada con el entorno. Algunos ejemplos son el uso de cerramientos para aislamiento con acabado tipo ladrillo o adobe para la construcción de edificios en un entorno en el que haya edificaciones con esos materiales.

 

Consumo de recursos en el edificio

Un edificio consume, de forma general, muchos más recursos durante su fase de explotación que durante la de construcción. Estos consumos de energía y agua se deben fundamentalmente a la climatización del edificio y al consumo de agua para uso humanos.

El consumo de energía para climatización no está determinado solamente por los equipos utilizados, sino que también depende de la demanda de refrigeración y calefacción del edificio. Por lo tanto, en la fase de diseño y construcción hay que reducir al máximo la demanda energética mediante diferentes técnicas, muchas de ellas sin ningún tipo de coste. Por ejemplo:

  • Elegir una forma adecuada para el edificio que garantice la máxima captación de energía gratuita y evite pérdidas de energía.
  • Aprovechar la orientación, lo cual permite que el edificio pueda calentarse de forma gratuita con radiación solar.
  • Instalar sistemas para que el sol no produzca un calor excesivo en verano; por ejemplo, toldos o lamas.
  • Emplear materiales constructivos con altos coeficientes de aislamiento .
  • Instalar equipos de alta eficiencia energética que permitan climatizar e iluminar el edificio con el menor consumo de energía.

Si estos sistemas de alta eficiencia energética se abastecen además de energías renovables, tendrán un impacto aún menor sobre el entorno.

Los sistemas de ventilación son fundamentales en este proceso de diseño ecológico, ya que permiten garantizar las condiciones de salubridad en el edificio a la vez que se reduce el consumo de energía. Como normal general, un sistema de ventilación controlada con recuperación de calor permite reducir al máximo el uso de recursos para climatizar el edificio y genera un gran confort para sus usuarios, lo cual lo convierte en un elemento imprescindible en el diseño ecológico de edificios.

A modo de resumen, si queremos diseñar un edificio desde un punto de vista ecológico, el diseño debe abordar un enfoque multidisciplinar e integrar varios criterios de forma conjunta. Lo más importante es, primero, elegir una tipología de edificio que se integre con el entorno y haga un uso adecuado del suelo; segundo, optar por materiales que generen el menor impacto en todo su proceso de construcción e instalación, y, finalmente, lograr un diseño que reduzca el uso de recursos energéticos y agua durante la construcción y uso del edificio.

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