Sostenibilidad y eficiencia en el ámbito de la ventilación

Sostenibilidad y eficiencia en el ámbito de la ventilación

La eficiencia energética se ha convertido, con el tiempo, en uno de los factores clave tanto en el diseño de cualquier proyecto, así como en la compra de la gran mayoría de productos que se pueden adquirir en el mercado, incluso en los procesos de fabricación se debe tener en cuenta la huella de carbono, es decir, la cantidad de gases de efecto invernadero que se emiten al fabricar cualquier producto.

La sostenibilidad y eficiencia en el ámbito de la ventilación, tanto de edificios comerciales, viviendas e industrias, pasa por el uso de recuperadores de calor. Un recuperador de calor es un equipo compuesto por un núcleo o core, un ventilador de aportación y otro de extracción. Este conjunto normalmente se incluye dentro de una carcasa que suele estar aislada, tanto térmica como acústicamente.

New Call-to-action

 

¿Por qué un recuperador de calor?

El objetivo del recuperador de calor es conseguir aumentar/reducir la temperatura del aire exterior aportado por uno de los ventiladores gracias al intercambio térmico producido en el interior del core con el aire interior extraído. En verano, el aire interior ya climatizado será inferior al exterior, por lo que en el intercambio térmico se enfriará el aire limpio de aportación. En invierno ocurrirá el caso opuesto, el aire interior, más caliente que el exterior, conseguirá aumentar la temperatura del aire de aportación. Una de las diferencias entre los recuperadores de calor actuales radica en la eficiencia del núcleo o core, puesto a que se pueden encontrar núcleos de flujo cruzado de entre un 50-60% de eficiencia hasta núcleos de contraflujo o rotativos que podrían llegar hasta un 90-92% de eficiencia.

El ahorro que se produce al atemperar el aire de aportación en cualquiera de los edificios produce una disminución considerable en la factura eléctrica, puesto a que si no se dispone de recuperador de calor, al practicar ventilación de simple flujo en cualquier edificio el aire de aportación se encontrará en las mismas condiciones que el aire exterior, por lo que se deberá volver a calentar o enfriar el aire hasta llegar a la temperatura de confort.

 

¿Qué nos indica la normativa actual?

Además de tratarse de una buena praxis, la instalación de recuperadores de calor se encuentra fuertemente apoyada por las normativas actuales. En viviendas, el CTE DB HS 3 exige unos parámetros de ventilación que se pueden cumplir con ventiladores de simple flujo, pero es bastante complicado poder cumplir mediante estos sistemas con el CTE DB HE 0 y HE 1, donde se habla de demanda y consumo energético. Es por ello que la instalación de recuperadores de calor suele ser una de las acciones más utilizadas para, además de proponer un sistema eficiente y sostenible, cumplir con la normativa actual.

Por otro lado, en el sector terciario, el RITE exige la instalación de recuperadores de calor en todos los locales en los que el caudal de diseño es igual o superior a 1800 m3/h y se encuentran climatizados. En consecuencia, la mayoría de locales se deben proyectar con recuperadores de calor.

En definitiva, queda claro que los recuperadores de calor son el presente y el futuro tanto de la ventilación como de la climatización, debido a la sostenibilidad, eficiencia y ahorro que este producto ofrece a un amplio mercado.

New Call-to-action

Haz un comentario